El mundo es diferente según los ojos que lo miren; igual que una roca puede ser una simple piedra o un feldespato con trazas de nosequé.
Del mismo modo un viaje en autobús puede ser corto, largo o interminable según si voy pensando en él, en las pocas cosas que tenemos en común o en las muchas que nos separan.
Pero hoy quiero pensar simplemente en él. Y todo cobra brillantes colores y alegres ritmos a mi paso.
Porque nada tiene más vida que la mirada de alguien ilusionado. Y el amor es ante todo ilusión... Y yo por fin lo estoy (ilusionada, y enamorada...). Sí, vuelvo a sonreírle al Sol cuando sale y a la Luna cuando se asoma para arroparle. Vuelvo a tener un sueño que se repite, un sueño por el que luchar. Y el sueño es real; tiene nombre y apellidos.
Solo con saber que le gusta estar conmigo soy feliz, porque su amistad hasta ahora es el mejor regalo que me ha podido dar, y lo cuidaré como se merece para ver si agarra y brota algo más.
De momento parece que van creciendo las raíces...

WeN — 18-03-2006 15:43:40
Bert — 19-03-2006 21:29:28
Miry — 27-03-2006 11:37:23