Ahora que vamos despacio vamos a contar mentiras.
Por el mar corren las liebres, por el monte las sardinas.
Salí de mi campamento, con hambre de tres semanas. Me encontré con un ciruelo cargadito de manzanas. Empecé a tirarle piedras y cayeron avellanas. Con el ruido de las nueces salió el amo del peral. "Chiquillo no tires piedras que no es mio el melonar. Qué es de una pobre pastora que habita en medio del mar".

Anuska! — 28-12-2005 12:06:23