Ayer empecé el día chunguísima, reprimiéndome las ganas de llorar a cada instante.
Pero 2 personitas que conozco desde hace poquito tiempo consiguieron que olvidase durante unas horas lo que me comía por dentro y disfrutase de su compañía riendo y riendo sin parar.
Ojalá se repitan esos paseos más veces.
No sé si leeis esto, pero gracias