Sé que quizá esta carta no tenga sentido para quienes la lean, pero para quien la escribe significa el punto y final de una historia y el inicio de la siguiente.
He contado mi historia con un tal M muchas veces. Los que me leeis sabeis que he soñado con él desde que le conocí; que siento como si hubiese compartido algo especial con él, aunque nunca le he tenido entre mis brazos ni he podido besarle y ni siquiera sé si alguna vez desperté algo en su interior...
Dicen que peco de soñadora, que en vez de afrontar la realidad como es me empeño en imaginar realidades futuras en las que todo es brillante y feliz; en las que estoy al lado de quien me ama. Y ahí es donde quería llegar. Soy soñadora y romántica, lo sé, y me gusta; pero hoy ha cambiado algo. Esa persona que está a mi lado en mis sueños ya no es M; su rostro ha cambiado.
Si, vuelvo a ilusionarme por otra persona. Y eso llena el mundo de un brillo especial, parecido al de mis sueños.
Ahora miro el calendario y no veo cientos de días que me separan de esa persona, sinó que cada uno de ellos me acerca un poquito más a él. Porque ahora cada segundo a su lado es una oportunidad de abrir una puerta, y no de estar sufriendo porque no se cierre.
Si, ya sé, quizá lo que siento por esa persona no sea tan verdadero como lo que sentía por la anterior, pero al menos me hacer sonreír de nuevo y mirar el mundo desde otro ángulo: el de su sonrisa. Y el día que vaya a verle, le mire a los ojos y le abrace fuertemente mi corazón será quien me dicte lo que siente; aunque lo que me dirá no puedo saberlo; está en manos del destino...

Bert — 04-10-2005 21:28:27
Anuska! — 04-10-2005 22:00:01
WeN — 09-10-2005 13:28:55
Miry — 12-10-2005 14:57:24