Escribo lo que nace de mi corazón roto. No quiero releerlo para no alterar aún más mi realidad. Realmente no sé por qué lo escribo, pero necesito soltarlo. A veces creo que si lo dejo aquí escrito se borrará de mi mente; y aunque sé que no es así, y posiblemente provoque lo contrario pues cada vez que lo lea recordaré como me siento ahora, lo escribo con la única intención de sacar fuera de mí todo esto que me quema por dentro. No os sintais en la obligación de leerlo, y aún menos de entenderlo...
No hago más que preguntarme qué es lo que hago mal para que él no quiera saber nada de mí...
Lo único de lo que creo poder arrepentirme es de no haber ido más allá en esos días en los que le tuve cerca, pero no lo creí así. Las cosas deben ir despacio, al menos para mí (y supongo que para él...) Creí que si durante el tiempo en el que estamos lejos íbamos hablando, en verano podríamos disfrutar de una bonita amistad o lo que fuese... Pero nada de esto parece ya tener sentido.
Quizá los gestos que yo interpreté como muestras de cariño sólo fueron eso, gestos, quizá fortuitos o simplemente gestos de educación.
Quizá sus palabras no tenían el doble sentido que yo les quise dar.
Quizá no sentía aquél interés que yo creí descubrir en su mirada.
Ahora no hago más que preguntame por qué. Por qué no quiere hablarme, por qué...
Tengo miedo de lo que pueda pasar este verano. Temo que no sea como aquellos días (noches) que compartimos. Temo tener miedo.
Estoy empezando a odiar escribir con lágrimas palabras que no quiere leer. Me estoy cansando de soñarle si él no quiere saber nada de mí.
Estoy empezando a querer olvidarle... Si no quiere saber nada de mi, ¿por qué no se va de mi mente?

Lien — 08-05-2005 20:26:42
berti bert — 08-05-2005 20:44:43
JuD — 08-05-2005 20:55:25
WeN — 09-05-2005 20:41:58
JuD — 09-05-2005 20:51:14