Parece que después de un desengaño amoroso lo mejor sea estar sola y disfrutar de la libertad que embriaga mi pequeño corazón. Pero como suelen decir: el ser humano no puede estar solo; necesita compañía, cariño, calor... Entonces es cuando deja de gustarme el vacío que se apodera de mi alma después de largas noches insomnio y empiezo a desear de nuevo que otro amor venga a borrar lo amargo que quedó en mis labios y volver a rogar que llegue el invierno para que él me abrace fuerte para combatir el frío... Todo esto es muy bonito, ¿pero sabéis lo más gracioso? Que no conozco a nadie a quien amar, pues lo que decide el corazón no es posible; la razón le contradice y Judit se vuelve loca, loquita, loca...
;)
Miry — 01-03-2005 12:15:49
Angelita — 01-03-2005 13:00:59