Gracias a los guardias que llaman la atención a los que saltan sin pagar (sólo si eres español y no pareces peligroso, por supuesto), gracias a las máquinas que nunca funcionan y crean colas donde todo el mundo se empuja como si así fuéramos a ir más rápido, gracias a la gente que te empuja por la escalera e incluso por el andén (y no hablemos del momento en el que se abren las puertas), gracias a esas mujeres mayores que después de llevar una hora empujando y corriendo incluso más que tú te miran con mala cara si no les cedes el asiento (¡Joder! ¡Pero si tiene más energía que yo! Claro que sólo cuando le interesa...), gracias a los panelitos de información que nunca mienten en el tiempo que tardará en llegar el próximo tren (¬¬'), gracias a la megafonía que solo se oye cuando dice que hay cámaras de videovigilancia y que "la tarjeta o billete es tu comprobante de transporte" pero que es inaudible cuando anuncia una avería o algo por el estilo, gracias a aquellas personas que abren el periódico de manera exagerada y te meten las hojas en toda la cara, gracias a esas puertas que se abren cuando quieren, gracias a las televisiones que anuncian cosas sin interés y que chillan más que la ya citada megafonía, gracias por pararse siempre en la estación anterior a la que me bajo. Por último, mi más sincero agradecimiento a la gente que viene apestando de buena mañana.
Ah! Y gracias por subirnos el precio contínuamente porque un viaje tan agradable merece pagarse como dios manda, ¡faltaría más!
¡Feliz trayecto!
Estefanía — 21-02-2005 21:37:20
WeN — 21-02-2005 22:02:44
Lien — 21-02-2005 22:39:48
Shady — 22-02-2005 09:22:44